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Manal - Avellaneda Blues

Una clase magistral de guitarra bluesera
12 dic. 2013

Una clase magistral de guitarra bluesera


por Rev. Gary Davis Jr. Gary Davis, bluesero, predicador callejero con  gospel en las calles de Harlem, New York, desde fines de la década de 1930, activista por los derechos civiles y la paz, fue uno de las mayores influencias sobre tres generaciones de guitarristas de blues y rock, debido a sus habilidades técnicas y […]

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17 de noviembre de 1972
11 nov. 2013

17 de noviembre de 1972


La Marcha sobre Ezeiza Perón volvía a la Argentina, después de 17 años de exilio y proscripción del movimiento político que él habia fundado. Pero lo verdaderamente importante del 17 de noviembre de 1972 no fue el “regreso” de Perón. Fue nuestra “Marcha sobre Ezeiza” (como se llama el video). Una marcha de varias decenas […]

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12 de noviembre de 1968
11 nov. 2013

12 de noviembre de 1968


Mandioca la Madre de Los Chicos presenta sus discos en el Teatro Apolo El coro de un Colegio canta a Bach en la escalera. Yo (Mario Rabey), con mi mejor pinta de guerrillero de la contracultura, observo.Foto: Archivos desclasificados de Pedro Pujó

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La novia de Mandioca
11 nov. 2013

La novia de Mandioca


En el recital de lanzamiento 12 de noviembre de 1968   Durante la presentación de la empresa Mandioca La Madre de los Chicos. La entrada a la galería del Teatro Apolo. Una novia bajaba de un taxi, con grabador en su mano. Instalación de Hugo Alvarez sobre alfombra de papel rojo. Hugo Alvarez, como Daniel […]

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Movimiento del Nuevo Cancionero
02 feb. 2013

Movimiento del Nuevo Cancionero


Manifiesto Círculo de Periodistas de Mendoza 11 de febrero de 1963 La búsqueda de una música nacional de contenido popular,  ha sido y es uno de los más caros objetivos del pueblo argentino. Sus artistas, desde los albores de una expresión popular propia han intentado, con distinta suerte, incorporar la diversidad de géneros y manifestaciones de que disponían a su sensibilidad con el propó-sito de cantar al país todo. Ya Carlos Gardel, en los inicios de los modernos medios de difusión, incursionó como autor e intérprete tanto en el género nativo, donde empezó su relevancia, como en el género típico ciudadano, que encontró en el tango su forma más completa de expresión. Otros géneros, populares entonces, como el vals, la polka, etc., no resultaron tan eficientes para traducir el modo de ser y sentir de las amplias capas populares del país creciente. En la búsqueda de su expresión, el artista popular adoptó y recreó los ritmos y melodías que, por su contenido y su forma, se adaptan más totalmente al gusto y los sentimientos del pueblo. Esa inter-relación entre el artista creador y el pueblo destinatario de sus obras, dio nacimiento al tango que, penetrado de la circunstancia viva de las masas, sería desde entonces la canción popular por definición, dada la preeminencia que en lo cultural, político, social y económico tendría, también desde entonces, Buenos Aires sobre el resto del país. La deformación geosociológica que este hecho político provocó en todos los ordenes de la vida del país, debía alcanzar también a la música nacional de inspiración popular. Se relega al interior, hombre, paisaje y circunstancia histórica, y el país acentúa su fachada portuaria, unilateral, y por lo tanto, muchas veces epidérmica. Porque durante muchas décadas el país fue eso: un rostro sin alma, aunque el tango, con su palpitante crónica dolorosa (Contursi, Flores, De Caro, Los Caló, Discépolo, Manzi y tantos otros fácilmente identificados) reclamará desde sus noches insomnes por el cercenamiento del espíritu nacional y por la amputación feroz del país total. Es que el tango, merced a su buena suerte, ya había caído del ángel popular a las manos de los mercaderes y era divisa fuerte para la exportación turística. Fue entonces cuando lo condenaron a repetirse a sí mismo, hasta estereotipar un país de tarjeta postal, farolito mediante, ajeno a la sangre y el destino de su gente. Entonces, se perpetró la división artificial y asfixiante entre el cancionero popular ciudadano y el cancionero popular nativo de raíz folklórica. Oscuros intereses han alimentado, hasta la hostilidad, esta división que se hace más acentuada en nuestros días, llevando a autores, intérpretes y público a un antagonismo estéril, creando un falso dilema y escamoteando la cuestión principal que ahora está planteada con más fuerza que nunca; la búsqueda de una música nacional de raíz popular, que exprese al país en su totalidad humana y regional. No por vía de un género único, que sería absurdo, sino por la concurrencia de sus variadas manifestaciones, mientras más formas de expresión tenga un arte, mas rica será la sensibilidad del pueblo al que va dirigido. No hay pues, para el hombre argentino, un dilema entre tango y folklore, música ciudadana o música regional, tipismo o nativismo. El dilema real del hombre argentino es, en este plano de sus intereses, o desarrollo vital de su propia expresión popular y nacional en la diversidad de su formas y géneros, o estancamientos infecundo ante la invasión de las formas decadentes y descompuestas de los híbridos foráneos. Hay país para todo el cancionero. Sólo falta integrar un cancionero para todo el país.Una toma de conciencia: el auge de la música nativa […]

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